lunes, 29 de agosto de 2011

HABITOS SALUDABLES



HABITOS SALUDABLES





La salud es un concepto muy amplio que abarca todas las funciones del organismo, tanto físicas como psíquicas. La salud es un estado de la persona en que presenta un equilibrio entre el organismo y su funcionamiento, el entorno y las necesidades que este le genera.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad”, por tanto se pueden establecer estos tres componentes de la salud
Componente físico (a nivel orgánico): hace referencia al funcionamiento óptimo de los distintos aparatos, sistemas, órganos, tejidos etc. que integran el organismo humano y cuyas alteraciones morfológicas y fisiológicas determinan las enfermedades.
Componente mental (a nivel psicológico): indica la necesidad de un equilibrio interno, mostrando un nivel adecuado de autoestima y aceptándose tal y como es, conociendo sus capacidades y limitaciones.

Componente Social: indica el grado de relación del individuo con su entorno. Con el medio natural en el que se integra y muy especialmente con el grupo humano del que forma parte en el ámbito familiar, laboral, de ocio y tiempo libre etc.
Existen diversos tipos de hábitos que buscan mantener en equilibrio y bienestar al ser humano estos son:


Hábitos saludables
Llamamos hábitos saludables a todas aquellas conductas y comportamiento que tenemos asumidas como propias y que inciden prácticamente en nuestro bienestar físico, mental y social. Algunos de los hábitos higiénicos a nivel individual y a nivel colectivo; y los hábitos alimenticios, son:

a. Hábitos higiénicos
Se puede definir como las normas de prevención de accidentes y enfermedades, y de respeto por el entorno; proporcionan las condiciones idóneas para una mejor calidad de vida y hacen referencia a uno de los principios de la prevención: la higiene.
Los hábitos higiénicos protegen la salud del individuo (hábitos individuales) y la de los demás (hábitos colectivos) .Deben aplicarse durante toda la vida, pero, sobre todo, en la práctica de la actividad física. Aquí expongo algunos de los hábitos que son necesarios incluir en la vida cotidiana de las personas.
Hábitos higiénicos individuales:
o Higiene del cuerpo: Limpieza diaria de la piel mediante la ducha; cepillado de dientes después de cada ingesta de alimentos
o Indumentaria: Se debe llevar una ropa limpia, cómoda y adecuada a la actividad que se va a llevar a cabo; el calzado ha de ser transpirable, cómodo e igual que la ropa adecuada a la actividad a realizar.
o Elementos de seguridad: respetar las normas, hacer un uso adecuado del material y de las instalaciones son elementos necesarios para evitar accidentes y prevenir lesiones.

Hábitos higiénicos colectivos:
o Durante la práctica de actividad física: estar bien hidratado, mantener limpia las instalaciones y en buen estado el material, comunicar al profesor o a la persona encargada de material cualquier incidencia con éste.
o En el entorno urbano: hacer un buen uso de las papeleras, respetar los espacios, evitar hacer ruidos molestos para los demás, recoger cualquier desperdicio o basura que es nos caiga al suelo.

o Respecto al entorno natural y el medio ambiente: respetar las señales indicadas, no hacer fuego en zonas no habilitadas para ello, hacer un consumo responsable del agua y de la energía, no dejar residuos a nuestra marcha, reciclar lo máximo posible, mantener el medio ambiente.

b. Hábitos alimentarios
Los hábitos alimentarios se definen como rutina diaria que acompaña el acto de comer; incluye horarios, cantidades, tipo de alimentos, preparaciones y gustos. Estos son afectados por creencias, herencia cultural familiar, capacidad de compra y el conocimiento que se tenga acerca de la alimentación.

Las necesidades del cuerpo humano, por lo que se refiere a la actividad física, son, además de estructurales y reguladoras para el correcto funcionamiento del organismo, energéticas. En general, mantener unos hábitos alimentarios correctos ayuda a prevenir enfermedades, permite el buen funcionamiento de todos los órganos, aparatos y sistemas del organismo, y proporciona la energía necesaria para practicar actividad física.

Consejos para una alimentación saludable:


La higiene tanto personal como del lugar en que comemos.
El tiempo destinado a comer: no se debe comer con prisas, hay que masticar y comer con calma, aunque tampoco excesivamente, ya que de lo contrario se puede derivar en problemas gástricos (úlceras, hernias,…).
Se debe realizar al menos cuatro comidas diarias (desayuno, comida, merienda y cena) y con unos horarios marcados.
Hay que comer de todo pero olvidarse de alimentos que aporten sólo calorías y no lleven vitaminas ni componentes sanos.
Comer bien no engorda. Si llevamos una dieta equilibrada conseguiremos salud tanto interior como exterior.
No comer antes ni inmediatamente después de realizar ejercicio físico.
Asociar la alimentación adecuada con la práctica de ejercicio físico.

OTRAS RECOMENDACIONES IMPORTANTES EN RELACION A LOS HABITOS SANOS TIENEN RELACION CON:-
Evitar el consumo de sustancias tóxicas, como el alcohol y el tabaco, puesto que afectan principalmente a la vista, el gusto y el olfato.

-Utilizar gafas apropiadas para proteger los ojos de los rayos solares.
-Leer siempre en lugares con buena luz, y a ser posible, con luz natural.
-Hacer ejercicio físico, descansando un poco durante el día y durmiendo, al menos, ocho horas durante la noche.
-Realizar habitualmente actividades intelectuales y mentales.
-Tomar medidas de protección para evitar lesiones debidas a accidentes.








  • Para mantener en buen estado los huesos, músculos y articulaciones es necesario tener en cuenta una serie de hábitos:


    Hacer ejercicio físico regularmente. Aplicarse bloqueador solar todos los dias incluso en los dias frios.
    Tener una dieta equilibrada




  • Llevar calzado adecuado.
    Adoptar posturas correctas.
    No cargar excesivo peso en la espalda.

    Beber agua en abundancia. Los especialistas aconsejan tomar al menos un litro y medio de agua al día. Beber abundantemente es una manera de facilitar el funcionamiento de los riñones, lo que hace que se eliminen con la orina productos de desecho potencialmente tóxicos. Cuando la ingestión de agua es baja, una persona puede deshidratarse, lo que hace que los tejidos dejen de funcionar adecuadamente. El riñón intenta conservar agua y excreta una orina muy concentrada.





Lograr una sexualidad satisfactoria es fácil si adoptamos algunos hábitos saludables relacionados con la higiene, con la prevención y protección contra enfermedades de transmisión sexual y con las actitudes hacia nuestra pareja.

•Lavarnos con frecuencia. Al ducharnos, y también después de defecar, es importante lavarse bien, con agua y jabón, la zona genital y anal. Durante los días de menstruación hay que cuidar más aún la higiene, lavándonos más a menudo y cambiando de toalla o de tampón con frecuencia.
•Utilizar preservativo en las relaciones sexuales, para evitar el contagio de ETS, como la gonorrea o el sida.
•Evitar la promiscuidad. Al aumentar el número de personas con las que se mantienen relaciones sexuales, se multiplica enormemente el contagio de enfermedades infecciosas.
•Evitar actitudes denigrantes hacia la pareja, ya que son contrarias a una sexualidad sana.
•Buscar un información con personas de confianza a quien podamos preguntar nuestras dudas sobre la sexualidad, el sexo y la salud, y con quien podamos compartir nuestras opiniones.
•Acudir al médico, de forma periódica o si notamos cualquier síntoma que nos parezca anormal o que nos preocupe. O para aconsejarnos sobre los métodos anticonceptivos.
•Ignorar el consejo de personas poco y mal informado.
No fumar. La nicotina tiene un efecto endurecedor de las paredes arteriales, lo que dificulta el transporte de sangre y obliga al corazón a trabajar más. Esto disminuye el riego sanguíneo de todos los órganos y aumenta el riesgo de sufrir un infarto de miocardio.


HABITOS SALUDABLES RELACIONADOS CON LA PRÁCTICA DEL EJERCICIO FISICO.


En ocasiones, ciertos riesgos hacen que la práctica de deporte o ejercicio no sea algo saludable y desembocan en una lesión.
Estos riesgos pueden depender de condiciones externas, pero también de la propia persona, y bastantes veces son evitables: comprobando si la instalación se encuentra en las mejores condiciones materiales posibles, empleando la indumentaria adecuada e incluyendo siempre un calentamiento previo a la actividad física. Además de lo anterior, otras medidas pueden ser:
1. No practicar nunca ejercicio si se padece alguna enfermedad o lesión. Por ejemplo, si se tiene fiebre por algún proceso gripal.
2. Si el ejercicio físico se realiza en verano, evitar las horas más calurosas del día
3. Plantearse metas adecuadas a la propia capacidad y habilidades.
4. Participar en una competición sin estar suficientemente preparado es aumentar inútilmente el riesgo de lesión.
5. Juego limpio: el deporte es una diversión, no una forma de enfren¬tamiento por ganar sin respetar al jugador contrario ni a las reglas
Un esguince es un estiramiento brusco de los ligamen¬tos de una articulación por una posición excesivamente forzada, que supera los límites normales de movimiento. Se puede prevenir:




1. Atendiendo a que instalación deportiva o el terreno de juego se encuentren en perfecto estado. 2. Aprendiendo los gestos técnicos correctamente.
3. Participando en la práctica deportiva con sensatez para no poner en peligro la salud de los demás jugadores.

Cuando se sufre un golpe en una articulación, como en una caída, puede suceder que la cápsula articular se dañe y el líquido lubricante que contiene -llamado líquido sinovial- salga de ésta, produciendo una inflamación.
En estos casos lo correcto es aplicar inmediatamente en la zona afectada una bolsa con cubitos de hielo y mantenerla como mínimo 10 minutos. Así, se aminora la inflamación y la recuperación será más rápida.




- Hábitos después del ejercicio físico
Lo correcto es terminar reduciendo la intensidad de una manera progresiva o con alguna actividad calmante: trotar, estiramientos… Además, hay que evitar enfriarse abrigándonos, para no enfermar y estar en buenas condiciones para siguientes entrenamientos.
Sudar no es perjudicial, pues gracias a ello nuestro organismo se refrigera al hacer ejercicio. Sin embargo, el sudor no es bueno cuando se acumu¬la en la ropa y en la piel, lo cual sólo se elimina con una buena ducha.
Ten en cuenta que en algunas duchas utilizadas por muchos depor¬tistas pueden depositarse en el suelo hongos, contagiosos al contacto con la piel de los pies. Evítalo utilizando chancletas y no escatimes en el uso del jabón.

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